Una pregunta, así, sencillita: ¿cuánto daño le habrá hecho Google a la venta de enciclopedias?. La respuesta no la conozco, pero me temo que la búsqueda enciclopédica está en horas bajas.
Trabajé dos años en un centro dónde una gran enciclopedia (de esas de renombre) ocupaba un buen espacio en la Sala de Profesores (que no en la biblioteca) y asistía, con cierta sorpresa al festín que el polvo y los ácaros hacían de aquel cúmulo de cultura con pastas duras que se refugiaba en una bella estantería acristalada.
Al marcharme me despedí de todos los que se despidieron, y cuando salía me acorde de la maravillosa enciclopedia, de la gran cantidad de tomos, de las letras doradas que a modo de neones indicaban los intervalos en los que se recogía la Cultura de los hombres. Nunca vi a nadie abrir la estantería, nunca vi a nadie acariciar esos lomos y mucho menos leer alguna definición de esas que de niños aprendimos de memoria y hoy (al menos a mi) ya se me olvidaron.
Quede aquí este recuerdo a aquel conjunto de “gordos libros cultos”, esperando que polillas y demás “tragapapeles” se compadezcan de ella, ya que creo que Google, el todopoderoso, no lo hará




Nada sustituirá a un buen libro; la red en general esta saturada de contenidos vacuos, repetidos, sin soporte bibliográfico, sin la profundidad que un buen libro (en el formato mas insospechado, pero preferible y románticamente, en papel)nos puede brindar.
Ahora, que Google democratizó el acceso a las fuentes habias en internet, lo hizo, abaratando los costos de los usuarios.
En todo caso muy buen post, excelente cuestionamiento.
¡Que bien escrito este post! Gracias.
Los vendedores de enciclopedias serán para nuestros hijos como los arrieros para nosotros, una figura de un pasado remoto.
Saludos
Carlos
[...] by Martín Núñez No creo que haya blog que verse sobre temas de internet y demás hierbas que no haya hablado de Google. Ya no es un buscador, es el buscador, de hecho, cada día más, como en algún sitio leí [...]